El árbol navideño de chocolate de comercio justo levantado por Intermón Oxfam recibió el Guinness como el más alto del mundo. La estructura de 6,5 metros de altura estuvo instalada en el mercado solidario de comercio justo, que se realizó entre el 11 de diciembre y el 5 de enero del 2009 en la estación ferroviaria Madrid-Chamartín.
Para su elaboración, en la que se emplearon 300 kilos de chocolate blanco procedente de cooperativas de comercio justo de Ecuador y la India, se ha necesitado el trabajo de un equipo de seis personas a cargo del maestro pastelero Justo Almendrote durante un mes.
El comercio justo garantiza que sus productos han sido elaborados en
condiciones de igualdad y que grupos artesanos y campesinos han
recibido una retribución justa por su trabajo, y se ha respetado la
igualdad entre los trabajadores y las trabajadoras. Además, en todo el
proceso no habido explotación infantil y se ha respetado el medio
ambiente.
El objetivo del Mercado Solidario de Comercio Justo era transmitir a los
usuarios y usuarias de la estación, y a la ciudadanía en general, los
valores asociados al concepto de comercio justo, cuyo fin es acabar con
las diferencias que genera las reglas del comercio internacional entre
los países más empobrecidos y los más desarrollados. El mercado ha sido
además escenario de numerosas actividades, como conciertos, proyección
de cortometrajes y de dibujos animados, catas de chocolate, charlas
sobre el comercio justo y consumo responsable, cuentacuentos, payasos y
talleres educativos dirigidos a los más pequeños. La actividad superó todas las previsiones de recaudación y clientes, con más de 18.000 euros provenientes de más de 4.000 visitantes.
Intermón Oxfam lleva promoviendo el comercio justo desde hace muchísimo tiempo. En el año 2008 llegaron a trabajar con 104 grupos productores, cifra nada despreciable porque es un proceso lento. Parte del éxito del comercio justo depende fundamentalmente de la concientización del consumidor, para lograr que esté dispuesto a pagar algo más por un producto que, en muchas ocasiones, le resulta desconocido. Este tipo de acción promocional -inscribirse para un récord Guinness- pudiera ser evaluada por algunos como "no apropiada" o "algo espectacular", pero el resultado demuestra que puede rendir más beneficios y ser mucho más eficaz que conferencias, mensajes directos a llamados de conciencia y otras herramientas más clásicas de las campañas de la sociedad civil. En definitiva estamos en la era de la información y el uso de herramientas de advertising no es campo exclusivo de las corporaciones lucrativas. ¡Bravo por Intermón!
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